(Video MSF) Ucrania: golpes psicológicos

Han pasado más de 4 años desde que el conflicto estallara en el este de Ucrania. Miles de víctimas olvidadas todavía permanecen abandonadas cerca de la línea de frente, llamada línea de contacto, ahora inmóvil. Los problemas psicológicos es un fenómeno generalizado que ha dejado familias y comunidades enteras desgarradas.

Los adultos mayores son los más vulnerables. Raisa Manko tiene 80 años. Dos años después del inicio de la guerra, permanece atrapada en un pequeño pueblo cerca de la línea de contacto en el este de Ucrania.

📍 También puedes leer Este de Ucrania: mujeres que quedan en zona de conflicto


Fuente: MSF México

(Video MSF) Violencia sexual en Acapulco

Desde el año 2016, MSF ofrece acompañamiento y atención médica y psicológica a supervivientes de violencia sexual en dos unidades hospitalarias de Acapulco. En 2017, de la mano de las autoridades del municipio, los equipos de MSF atendieron 190 casos de agresión sexual. El 52% eran menores de edad.

Leer: Facebook y redes sociales facilitan acceder a servicios médicos y psicológicos a víctimas de violencia sexual en Acapulco

 

(Vídeo MSF) Salud Mental en Venezuela

Johan Robles, líder comunitario de Petare, uno de los barrios más violentos de Latinoamérica, se ha ido involucrando cada vez más en el apoyo a los jóvenes y los niños de su distrito, tratando de ofrecer más apoyo a las víctimas de la violencia mediante tutoría, capacitación y diagnóstico. En Caracas, la capital de Venezuela, las mafias y bandas criminales someten a la población a continuos robos, asesinatos, extorsiones y secuestros. Nuestros servicios de salud mental se centran en supervivientes de violencia sexual y víctimas de violencia urbana. De estos últimos, un 42% de ellos son niños y adolescentes.

 


 

Fuente: Médicos Sin Fronteras aquí

(Vídeo MSF) Mentes ocupadas: pintando raíces

Nisreen ha recibido el apoyo psicológico y ha intentado animar a sus hijos a pintar para que expresen sus sentimientos y puedan procesarlos. “Como no pueden salir, les he conseguido algunas cosas que puedan utilizar dentro de casa. Por eso tienen un teléfono y un ordenador, pueden jugar con ellos cuando terminan de estudiar. El ambiente ha cambiado, ahora están mejor, emocionalmente hablando”.

 

Fuente: msf.es