España cuenta con un  millar de españoles que cooperan en más de 120 países en todo el mundo, de las más de 8.000 personas que trabajan para ONG españolas, según datos de la Coordinadora estatal.

Aún falta mucho por conocer realmente el propósito y significado de la cooperación internacional y Acción Humanitaria. Mi trabajo como psicólogo en contextos humanitarios me permite hacerme eco de los numerosos mitos que se esconden.  El presente artículo es una opinión personal, de la cual me hago enteramente responsable de todo lo opinado.

Mitos y verdades:

1. Estoy de acuerdo en que a los países en desarrollo “no hay que darles el pez sino enseñarles a pescar”

Es la frase por excelencia en cooperación internacional. Realmente suena bien, pero se me antoja incompleta. Por dos razones

• Primero necesitan “un lago donde pescar”. A ese lago, me refiero a un espacio en el que el personal local pueda desarrollar sus competencias. Puede existir personal local cualificado en las grandes urbes africanas (Nairobi, Freetown, Lagos, etc…) con estudios universitarios, pero le faltan oportunidades laborales. Exacto, como en tu país.

• Segundo: “Saben pescar y tienen el lago, pero no les dejamos pescar”. La cooperación internacional debería ser entendida como una relación bidireccional e igualitaria en la que el cooperante aparece en escena únicamente cuando su puesto no puede ser cubierto por personal local. De hecho, ellos siempre nos ganarán por goleada en algo que nosotros nunca tendremos: su cultura. Precisamente por ello, y hablando de mi situación personal, aliento al personal nacional que me digan que lo aprendido en mi carrera universitaria suena muy bien en los libros “europeos”, pero que implementado en su cultura no solo es erróneo, sino contraproducente¹.

 

2. No llego a entender la cooperación internacional ¿no lo pueden hacer ellos mismos?

Sí es cierto que en muchas ocasiones las personas cooperantes se hace imprescindible, como formar de agrandar su ego de “salvador”. Mostrarse indispensable hace que la ausencia del cooperante se note, lo cual es una mala noticia.  El factor determinante es saber que, si el cooperante es prescindible, puede ser indicativo de que funciones están siendo correctamente delegadas hacia el personal local, por lo tanto su trabajo está siendo eficiente. Esto nos conduce a un error fundamental en tormo a las ONGs: la falta significativa de empoderamiento del trabajador local.

Entretanto, con la responsabilidad de diversas funciones, muchas veces se nos olvida reforzar positivamente al personal nacional, este es, mostrarles su valía y eficacia. Tenemos la responsabilidad de empatizar, confiar y delegar funciones hacia ellos, hacerles ver que, sin su trabajo, la organización no solo estaría incompleta, sino que el proyecto no sería ni viable ni autosuficiente.

3. Los cooperantes llevan una vida sacrificada y arriesgan su vida. Me encantaría ser  misionero, como ellos.

Mito. No confundir cooperación con labores misioneras. Muchos  cooperantes no ejercemos el modelo de gestión de misiones religiosas, aunque puedan existir ideas que van en consonancia. Por otro lado, muchos misioneros llevan unas condiciones de vida muy aceptables. Tampoco el cooperante  arriesga su vida, ni vive en condiciones deplorables, salvo en algunos casos de Acción Humanitaria.

Sin embargo, sí es cierto que las condiciones de vida se minimizan, pero eso no es del todo malo, más teniendo en cuenta el abanico desmesurado de posibilidades de un país desarrollado, así como el modelo neoliberal de consumismo insano. La vida en un país en desarrollo se simplifica, que la vida sea menos cómoda no implica que sea menos satisfactoria, no confundamos calidad de vida con nivel de consumo.

 

4. Los cooperantes son unos perro flautas que se aprovechan del dinero del estado y van de hippies por la vida.

Tampoco es cierto. Hay muchas diferencias individuales, por lo que encasillar a las personas cooperantes no deja de ser una mala noticia. A decir verdad, hay un rasgo común del cooperante que, salvo excepciones, es la de apertura mental y una filosofía de vida que se pregunta y es crítico con los cánones de vida impuestos, pero eso no nos hace ni hippies ni renegamos del Estado.

5. El cooperante salva vidas humanas.

Esta frase etiqueta mucho nuestra labor. Sí es cierto y literal que en ocasiones ocurre, especialmente dentro de la Acción Humanitaria. Pese a que pudiera ocurrir  y a veces de manera muy emotiva, no se salva estrictamente vidas, sino que es partícipe de un trabajo en equipo multidisciplinar en el que tanto personal local, como instituciones y donantes hacen posible que se den una serie de circunstancias. Por tanto, la frase tan contundente de que “salvamos vidas humanas” tiene que ser matizada, sino caemos otra vez en los estereotipos.

 

6. Yo no me creo esos anuncios tan emotivos sobre las ONG para que les ayudemos mandando un mensaje de texto.

Yo tampoco. Muchos de ellos están realmente sesgados. Como psicólogo, soy verdaderamente consciente de la estrategia que siguen para recaudar fondos. Utilizan una vía claramente emocional, paternalista (blanco ayuda a negro) y compadecedora (pobrecito los pobres). Existen parodias que dan ganadores de forma anual al anuncio más condescendiente de ONGs. Sin embargo, hay algo que hay que tener claro: a la hora de la verdad es el contenido emocional es el que funciona. O si no, te pregunto ¿qué vende más, una campaña en la que se dice que con un 2 euros salvas la vida de un niño, o que con un 2 euros posibilitas agua y saneamiento a una comunidad? La primera vende mucho más, mientras que la segunda podría ser más importante, puesto que a medio y largo plazo salvaría más vidas. Su hándicap es que es mucho más racional y menos emotiva, por consiguiente vende menos. • La pregunta queda en el aire ¿el fin (recaudación económica) justifica los medios (contenido emocional parcial y sesgado)?

 

7. Los cooperantes son de izquierdas.

No debería ser así ¿por qué? Esta manera de encasillar la cooperación hacia la política es simplista y reduccionista. De hecho, la cooperación debería desmarcarse de las posiciones políticas del tipo “Soy de derechas” versus “Soy de izquierdas”. Normalmente se nos atribuye dentro de un encuadre político socialista e incluso comunista, cuando los derechos humanos (DDHH) están por encima de la política, pues esta es subordinada y no dueña.  Los cooperantes tenemos que ser partícipes y promotores de  los derechos humanos por encima de cualquier tipo de ideología política, pues los DDHH son intrínsecos al hecho de ser  seres humanos. Por tanto, la política se subordina a los DDHH y no al revés. Mi colega Roberto te lo explica mejor.

8. ¿Por qué siempre tenemos que sor los ricos los que ayudemos a los pobres?

No te preocupes, eso cada vez ocurre menos. Ni los países ricos son tan ricos, ni los pobres tan pobres. La dicotomía Norte-Sur comienza a estar en entredicho². De hecho, Senegal comenzó a financiar proyectos al Instituto Canario de Enfermedades Tropicales. Sin embargo, los deberes están en eliminar esa visión condescendiente y caritativa que utilizan los países desarrollados hacia los países en desarrollo.  Al minimizar las diferencias de poder, lo cual comienza a ocurrir, la frase ¿por qué los ricos ayudan a los pobres? sonaría extraña y fuera de lugar.

9. Me encanta la idea de cooperación internacional. Me gustaría ser voluntario de alguna ONG en África.

Cuidado, no es lo mismo ser cooperante que voluntario. La principal diferencia es la económica, un cooperante recibe un salario, entre otras diferencias³. La idea de ser cooperante o voluntario para vivir una experiencia, estereotipa la labor humanitaria y/o de desarrollo. Nuestro propio propio trabajo es la causa de nuestra condición de personas expatriadas, que esto desemboque en una experiencia vital es su consecuencia. Si se desea ayudar de forma desinteresada, no te tienes que ir a África o al Sudeste Asiático, seguramente en tu barrio haya asociaciones que luchen contra la pobreza. Si quieres vivir la experiencia africana, puedes hacer turismo solidario, realmente es una forma muy viable. El planteamiento de realizar cooperación es mucha más serio, sé honesto/a contigo mismo/a y pregúntate ¿para qué quiero hacer cooperación?

10. Los cooperantes muchas veces van de mártires y salvadores del mundo. No me creo esa imagen.

Yo tampoco. Todos somos responsables de la imagen sesgada del cooperante. Muchas veces dejamos de contar nuestra labor en campo terreno porque sabemos que no se va a entender o la gente va a continuar con sus prejuicios. Yo era de esa postura. Sin embargo, he cambiado de idea. Ahora pienso que como cooperantes tenemos el deber y la responsabilidad de eliminar los estereotipos que existen alrededor nuestro.

Asimismo, también necesitamos la colaboración y disposición de que el resto quiera entender una mirada distinta en torno a la cooperación internacional. Dicho de otra manera, una persona debe estar dispuesta y abierta a querer quitarse una convicción e idea preestablecida sobre la cooperación, de lo contario seguiremos manteniendo nuestras posturas y sesgos cognitivos en torno a ella. De ello, la psicología social tiene mucho que decir.

***

Aunque peque de falta de originalidad y suene cursi, la única manera de saber realmente que es eso de la cooperación internacional, será irremediablemente siendo uno de nosotros.


¹Un ejemplo es cómo en programas de educación sexual en occidente se permite la entrega de preservativos de modo preventivo, mientras que una cultura musulmana puede ser visto como incitación al sexo.

²Razones para pensarlo, las tienes en este vídeo sobre la cooperación del futuro 

³ Para un explicación más extensa sobre las diferencias entre voluntario y cooperante, recomiendo el Libro: Mamá quiero ser cooperante, de Jorge Jimeno.

• Fotografía portada: Película “Un día perfecto”. Me costó mucho encontrar una imagen adaptada. Si, por ejemplo, vas a Flickr.com y escribes “humanitarian worker” solo aparecen cooperantes llevando cajas de suministro.

About the Author Airam Vadillo

📂Psicólogo en Acción Humanitaria. Ahora en Ramtha, frontera jordano-siria con Médicos Sin Fronteras. Soy alérgico a las mentiras, especialmente a las mías. • airam@uma.es 📍Mis opiniones son personales y no reflejan necesariamente la opinión de la organización en la que trabajo.

6 comentarios

Si deseas comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s